Datos clave: Ciudad de Salta. Ubicación: capital de la provincia de Salta, noroeste argentino. Altitud: 1.187 metros snm. Población: 620.000 habitantes. Fundada en 1582 por Hernando de Lerma. Aeropuerto Martín Miguel de Güemes a 9 km del centro. Vuelo desde Buenos Aires: 2 horas. Apodada La Linda por su patrimonio colonial mejor preservado del noroeste argentino. Base para Cafayate, Cachi, Quebrada de Humahuaca y Tren a las Nubes.
Ciudad de Salta
Salta capital, conocida como La Linda, es la ciudad colonial mejor preservada del noroeste argentino y la puerta de entrada a los Valles Calchaquíes, la Quebrada de Humahuaca y la Puna.
Información práctica
Sobre Ciudad de Salta
La Linda del norte argentino
Salta capital es la ciudad más bella del noroeste argentino y, para muchos viajeros, la más bella de toda Argentina. El apodo de La Linda no es marketing turístico: es el reconocimiento popular a una ciudad que conservó su trazado colonial original, sus iglesias del siglo XVII y XVIII, sus casonas de balcones de madera y una atmósfera de provincia tranquila que se siente apenas se llega. Fundada el 16 de abril de 1582 por Hernando de Lerma como Ciudad de Lerma en el Valle de Salta, la ciudad cumplió desde sus orígenes un rol estratégico en la ruta del Alto Perú: conectaba el puerto de Buenos Aires con las minas de Potosí y se convirtió en uno de los centros comerciales y eclesiásticos más importantes del Virreinato.
Ubicada a 1.187 metros sobre el nivel del mar en el Valle de Lerma, Salta tiene un clima subtropical con estaciones marcadas: inviernos secos y soleados, veranos cálidos con lluvias intensas. Esta combinación, sumada a la vegetación de las yungas que rodean la ciudad, le da ese verde permanente que tanto sorprende a los visitantes que esperaban encontrar un paisaje árido del norte.
El casco histórico y la Plaza 9 de Julio
El corazón de Salta es la Plaza 9 de Julio, una de las plazas coloniales más hermosas de Argentina. Rodeada de palmeras, naranjos y bancos donde los salteños se sientan a tomar mate al atardecer, la plaza está flanqueada por algunos de los edificios más importantes de la ciudad. La Catedral Basílica de Salta, construida entre 1858 y 1882 sobre los cimientos de templos anteriores, es un templo neoclásico pintado de rosado intenso que guarda en su interior las imágenes del Señor y la Virgen del Milagro, patronos de Salta y protagonistas de la fiesta religiosa más importante del norte argentino, que se celebra cada 13, 14 y 15 de septiembre.
Frente a la catedral, el Cabildo Histórico de Salta es uno de los cabildos coloniales mejor preservados de Sudamérica. Su fachada blanca de dos plantas con galería de arcos data de 1783 y hoy alberga el Museo Histórico del Norte, con colecciones de arte colonial, mobiliario virreinal y objetos vinculados a Martín Miguel de Güemes, el caudillo gaucho que defendió las fronteras del norte durante la guerra de independencia. A pocos metros, el Museo de Arqueología de Alta Montaña (MAAM) exhibe los Niños del Llullaillaco, tres momias incas de más de 500 años halladas en 1999 en la cumbre del volcán Llullaillaco a 6.739 metros, en uno de los descubrimientos arqueológicos más importantes del siglo XX.
Iglesias, conventos y arquitectura colonial
Más allá de la plaza, Salta concentra una densidad de patrimonio religioso colonial que pocas ciudades argentinas pueden igualar. La Iglesia y Convento de San Francisco, con su fachada barroca pintada en colores intensos y su torre campanario de 53 metros de altura (la más alta de Sudamérica en su categoría), es probablemente el edificio más fotografiado de Salta. Construida originalmente en 1625 y reconstruida en 1882 por el arquitecto italiano Luis Giorgi, su estilo italianizante con detalles barrocos la convirtió en Monumento Histórico Nacional. El Convento de San Bernardo, a pocas cuadras, conserva intacta su arquitectura del siglo XVIII y su famoso portal de algarrobo tallado por artesanos indígenas en 1762.
Cerro San Bernardo y vistas panorámicas
Detrás del centro histórico se eleva el Cerro San Bernardo, el balcón natural de Salta. Se sube en teleférico desde el Parque San Martín en un recorrido de siete minutos sobre la ciudad y la vegetación de las yungas, o caminando por los más de 1.000 escalones del sendero histórico. Desde la cumbre, a 1.458 metros, la vista abarca toda la ciudad, el Valle de Lerma y, en días claros, las primeras estribaciones de los Valles Calchaquíes hacia el oeste.
Gastronomía: empanadas, locro y vino de altura
Salta es uno de los grandes destinos gastronómicos de Argentina. Las empanadas salteñas, pequeñas, jugosas, con carne cortada a cuchillo y una pizca de papa, son la versión más reconocida de la empanada argentina. El locro, el humita en chala, el cabrito al horno y el tamal completan la mesa tradicional. En las peñas folklóricas del centro y del barrio de Balcarce, el viajero puede cenar mientras escucha zambas, chacareras y bagualas en vivo. La calle Balcarce, especialmente entre las calles Necochea y Alvarado, concentra la mayor parte de la oferta nocturna y es el corazón de la peña salteña.
Base para explorar el norte
La razón estratégica de visitar Salta no es solo la ciudad: es la posición que ocupa como base operativa para los grandes destinos del noroeste argentino. Desde aquí parten las excursiones a Cafayate y los Valles Calchaquíes por la Quebrada de las Conchas, el camino a Cachi cruzando la Cuesta del Obispo y el Parque Nacional Los Cardones, las salidas al Tren a las Nubes hacia la Puna, y los recorridos a la Quebrada de Humahuaca cruzando a Jujuy. Salta es punto de partida, refugio entre excursiones y destino en sí misma. Pocas ciudades argentinas combinan esa triple función con tanta naturalidad.
Cómo llegar a Ciudad de Salta
Vuelo directo desde Buenos Aires (Aeroparque o Ezeiza) al Aeropuerto Internacional Martín Miguel de Güemes, aproximadamente 2 horas. El aeropuerto está a 9 km del centro, unos 20 minutos en taxi o remis. También hay micros de larga distancia desde Retiro, con un viaje de aproximadamente 20 horas. Por carretera desde Buenos Aires son 1.500 km por las rutas 9 y 34.
Preguntas frecuentes sobre Ciudad de Salta
Para recorrer el casco histórico de Salta capital alcanza con 2 días completos: uno para la Plaza 9 de Julio, la Catedral, el Cabildo, el MAAM y el Cerro San Bernardo, y otro para la Iglesia San Francisco, el Convento de San Bernardo y los museos del centro. Sin embargo, lo habitual es usar Salta como base 5 a 7 días para combinarla con excursiones a Cafayate, Cachi, Salinas Grandes, Tren a las Nubes y la Quebrada de Humahuaca, todas accesibles en el día o con una noche fuera.
Son tres momias incas de niños sacrificados ritualmente hace más de 500 años, halladas en 1999 en la cumbre del volcán Llullaillaco a 6.739 metros sobre el nivel del mar, en uno de los descubrimientos arqueológicos más importantes del siglo XX. Por las condiciones de frío y altitud extrema, los cuerpos se conservan en estado prácticamente intacto. El Museo de Arqueología de Alta Montaña (MAAM) los exhibe en cápsulas climatizadas que rotan para no exponerlos permanentemente. Solo se puede ver uno por vez. La visita genera fuertes debates éticos por tratarse de cuerpos humanos y restos sagrados de pueblos originarios.
La temporada ideal es de abril a noviembre, cuando el clima es seco, los días soleados y las noches frescas. El invierno (junio a agosto) es especialmente bueno para recorrer la ciudad y hacer las excursiones a la Puna y los Valles Calchaquíes, que requieren caminos despejados. Se desaconseja viajar en enero y febrero por las lluvias intensas del verano subtropical, que pueden cortar caminos en los Valles Calchaquíes y la Quebrada de Humahuaca. Septiembre es excelente porque combina buen clima con la Fiesta del Milagro, el evento religioso más importante del norte argentino.
Las empanadas salteñas son pequeñas, jugosas, con carne cortada a cuchillo (no procesada), papa en cubos, cebolla y un toque de pimentón y comino. Se cocinan al horno de barro y se comen con la mano sin que se desarmen. En Salta capital, las recomendaciones clásicas son Doña Salta (Córdoba 46), El Solar del Convento (Caseros 444) y las peñas de la calle Balcarce, donde se sirven mientras suena música folklórica en vivo. El precio promedio es muy accesible y media docena alcanza para una comida completa.
Las cuatro grandes excursiones desde Salta son: Cafayate y la Quebrada de las Conchas (186 km, día completo, ida y vuelta posible), Cachi por la Cuesta del Obispo y el Parque Nacional Los Cardones (157 km, ideal con una noche en Cachi), Salinas Grandes y Purmamarca cruzando a Jujuy (día completo intenso), y el Tren a las Nubes hacia La Polvorilla los sábados de temporada. Todas se pueden contratar como excursiones organizadas en las agencias del centro o hacer por cuenta propia con auto alquilado, opción más recomendada para tener libertad de paradas.
El centro histórico y la zona de la calle Balcarce son seguros para caminar de noche con las precauciones habituales de cualquier ciudad: no exhibir objetos de valor, evitar callejones poco iluminados y mantenerse en zonas con presencia de gente. Salta es una ciudad provincial tranquila comparada con grandes capitales latinoamericanas, y la actividad nocturna en torno a las peñas folklóricas se extiende hasta tarde sin incidentes. Los barrios alejados del centro requieren más precaución, especialmente para visitantes que no conocen la geografía urbana.