Datos clave: Circuito Chico. Ubicación: oeste de San Carlos de Bariloche, Río Negro, Patagonia argentina. Recorrido: 60 km circular desde Bariloche centro. Duración mínima: medio día (mejor día completo con paradas). Paradas principales: Cerro Campanario (1.049 m), Hotel Llao Llao, Bahía López, Punto Panorámico, Capilla San Eduardo, Colonia Suiza. Lagos: Nahuel Huapi y Moreno. Acceso: vehículo propio, alquiler de bicicleta, excursiones organizadas o colectivo urbano. Recorrido pavimentado en su totalidad.
Circuito Chico
El Circuito Chico es la ruta panorámica más famosa de Bariloche, un recorrido de 60 km que pasa por los miradores, lagos y bosques más fotografiados de la Patagonia argentina.
Información práctica
Sobre Circuito Chico
La ruta panorámica más famosa de Bariloche
El Circuito Chico es uno de los recorridos turísticos más emblemáticos de Argentina y, sin discusión, la postal más reconocible de la Patagonia argentina. Este itinerario circular de aproximadamente 60 kilómetros, que parte desde el centro de San Carlos de Bariloche y recorre la costa norte del lago Nahuel Huapi hacia el oeste, pasando por los miradores naturales más fotografiados, los bosques andinos más característicos, los lagos cristalinos y los pueblos suizos enclavados entre las montañas, condensa en una sola jornada todos los elementos que definen el imaginario turístico de Bariloche y la región del Nahuel Huapi. Es una ruta accesible, completamente pavimentada, que se puede hacer en auto, bicicleta, moto, excursión organizada o incluso en colectivo urbano, lo cual la convierte en uno de los recorridos más democráticos y disfrutables del turismo patagónico.
El recorrido recibe el nombre de Circuito Chico para diferenciarlo del Circuito Grande, una ruta más extensa de 250 km que llega hasta Villa La Angostura por la Ruta de los Siete Lagos. Mientras el Grande requiere un día completo de viaje en auto y poco tiempo para detenerse, el Chico permite recorrer la zona más concentrada de atractivos cerca de Bariloche con calma, parando en cada mirador, caminando por los senderos que se desprenden de la ruta principal, almorzando en alguno de los lugares emblemáticos del camino y regresando a la ciudad antes del atardecer. Para los visitantes con poco tiempo en Bariloche, el Circuito Chico es la actividad obligatoria; para los que tienen más días, es un recorrido que se puede repetir varias veces con diferentes énfasis.
El Cerro Campanario: la mejor vista del mundo
La parada más famosa del Circuito Chico es, sin lugar a dudas, el Cerro Campanario. Esta colina de 1.049 metros de altitud, ubicada a 17 km del centro de Bariloche por la Avenida Bustillo, ofrece desde su cumbre una vista panorámica que la revista National Geographic clasificó en su momento entre las diez mejores del mundo. Esa designación, aunque debatible, no es exagerada: desde el mirador del Campanario se ven simultáneamente el lago Nahuel Huapi en su sector más amplio, el lago Moreno con sus distintos brazos, las islas Victoria y Centinela, la península de Llao Llao, el Cerro López, el Cerro Otto, el Cerro Catedral con sus agujas de granito y, en días claros, las cumbres de la cordillera chilena al fondo. El conjunto es uno de los paisajes más espectaculares de Argentina y posiblemente del continente.
Para llegar a la cumbre del Campanario hay dos opciones: la aerosilla (un sistema de telesillas individuales que tarda aproximadamente 7 minutos en subir y cobra entrada), o el sendero peatonal (gratuito, dura entre 30 y 45 minutos de caminata cuesta arriba en buen estado). La mayoría de los visitantes optan por la aerosilla, especialmente los que viajan con niños o personas mayores, pero la caminata es perfectamente accesible para cualquiera con condición física básica y es preferida por los caminadores. En la cumbre hay una confitería con vistas, baños, y plataformas de observación que permiten girar 360 grados para disfrutar todo el panorama.
El Hotel Llao Llao: el ícono arquitectónico
A 25 kilómetros del centro de Bariloche, el Hotel Llao Llao es el otro gran ícono del Circuito Chico. Construido originalmente en 1938 según diseño del arquitecto Alejandro Bustillo (el mismo de la Casa Rosada y muchos edificios emblemáticos de Buenos Aires) e incendiado y reconstruido en 1939, este hotel de cinco estrellas ubicado en la península de Llao Llao, entre los lagos Nahuel Huapi y Moreno, es uno de los hoteles más famosos de Sudamérica y aparece en innumerables postales de Bariloche. Su arquitectura de estilo alpino, con techos a dos aguas, troncos de madera y piedra de la región, se integra perfectamente al paisaje. Aunque hospedarse en el Llao Llao tiene tarifas que solo unos pocos pueden pagar, los visitantes del Circuito Chico pueden pasar por la entrada del hotel, fotografiar la fachada y, si lo desean, tomar un café o té en su confitería pública (no incluida en el alojamiento, accesible para visitantes externos).
Enfrente del hotel, la Capilla San Eduardo, también diseñada por Bustillo en 1938, es un pequeño pero hermoso templo de estilo alpino-canadiense construido enteramente en madera de la región. Es una de las capillas más fotografiadas de Argentina y se puede visitar libremente cuando no hay servicios religiosos en curso.
Bahía López y los miradores intermedios
Entre el Llao Llao y el final del circuito hay varios puntos panorámicos imperdibles. Bahía López es uno de los rincones más fotografiados, con sus aguas cristalinas, sus playas de canto rodado y las montañas que se reflejan en la superficie del lago. El Mirador del Cerro López ofrece una vista distinta del Nahuel Huapi y, para los que tengan tiempo y energía, es el punto de partida de los senderos que llevan al Refugio López, otro refugio de montaña histórico construido por el Club Andino Bariloche. El Punto Panorámico, casi al final del recorrido, es el último gran mirador antes de cerrar el circuito y ofrece vistas excepcionales hacia el oeste con las montañas chilenas en el horizonte.
Colonia Suiza: el pueblo de los inmigrantes
La Colonia Suiza es una pequeña localidad ubicada a 25 kilómetros de Bariloche, sobre la Ruta del Circuito Chico, fundada a fines del siglo XIX por inmigrantes suizos que se establecieron en la zona atraídos por el paisaje similar a los Alpes. Hoy es un pueblo turístico con cabañas de madera, restaurantes de cocina centroeuropea, almacenes con productos artesanales y una atmósfera tranquila que contrasta con el bullicio de Bariloche centro. Los miércoles y domingos, la Colonia Suiza tiene una feria popular muy concurrida con artesanías, productos regionales (mermeladas, dulces, quesos, embutidos), comidas tradicionales (raclette, fondue, curanto a la olla) y música en vivo. Es uno de los lugares más auténticos del recorrido y vale la pena planificar la visita para coincidir con los días de feria.
El curanto a la olla, en particular, es una tradición gastronómica única que se prepara en la Colonia Suiza: una técnica de cocción lenta de carnes, verduras, papas y mariscos en una olla de hierro tapada con hojas vegetales, durante varias horas, lo cual produce sabores intensos y una textura única. Es una experiencia gastronómica que combina la herencia suiza con influencias chilenas y mapuches.
Cómo hacer el recorrido
El Circuito Chico se puede hacer de varias maneras según el perfil del visitante. La opción más popular es en auto particular o alquilado, que permite parar donde uno quiera y pasar todo el tiempo que desee en cada lugar. La opción del alquiler de bicicleta es muy elegida por viajeros más activos: hay varios locales en Bariloche que alquilan bicicletas (de paseo y mountain bike) por días, y el recorrido se puede hacer en aproximadamente 5 a 7 horas con paradas. Las excursiones organizadas en bus o minibús son ideales para quienes prefieren no manejar y quieren tener un guía que explique cada lugar; salen varias veces al día desde el centro y suelen durar entre 4 y 6 horas. Por último, el colectivo urbano de la línea 20 recorre toda la Avenida Bustillo y permite hacer el circuito por cuenta propia con paradas estratégicas; es la opción más económica pero requiere planificación de horarios y caminatas adicionales.
La duración mínima recomendada del recorrido es medio día, pero lo ideal es dedicarle un día completo para poder parar con calma en todos los lugares, hacer alguna caminata corta y almorzar en alguno de los restaurantes del camino. Los amaneceres y atardeceres ofrecen las mejores luces para fotografiar los lagos y las montañas, así que conviene planificar las paradas más fotogénicas para esos momentos.
Cómo llegar a Circuito Chico
El Circuito Chico parte desde el centro de San Carlos de Bariloche y se accede por la Avenida Bustillo (Ruta Provincial 82) hacia el oeste. La ruta está completamente pavimentada y en buen estado durante todo el año. Las opciones de transporte son: auto particular o alquilado (la más cómoda y flexible), alquiler de bicicleta o moto (para los más activos), excursiones organizadas en bus o minibús desde el centro de Bariloche, y el colectivo urbano de la línea 20 que recorre la Avenida Bustillo con paradas en los principales puntos.
Preguntas frecuentes sobre Circuito Chico
El recorrido completo del Circuito Chico (60 km) se puede hacer en medio día sin paradas, pero lo ideal es dedicarle un día completo para poder detenerse con calma en los principales puntos, hacer alguna caminata corta y almorzar en el camino. Una jornada típica con paradas en el Cerro Campanario, Hotel Llao Llao, Bahía López, Punto Panorámico y Colonia Suiza requiere entre 5 y 7 horas. En bicicleta, el recorrido completo toma aproximadamente 5 a 7 horas con paradas. Las excursiones organizadas en bus suelen durar entre 4 y 6 horas. Los visitantes con más tiempo pueden agregar caminatas a senderos que se desprenden del circuito, como el ascenso al Refugio López o senderos al lago Moreno.
Depende del perfil del visitante. Las opciones son: en auto particular o alquilado (la más cómoda y flexible, permite parar donde uno quiera), en bicicleta alquilada (la más activa y popular entre viajeros más jóvenes, ofrece una experiencia más conectada con el paisaje), en moto (similar al auto pero con mejor conexión con el entorno), en excursión organizada en bus o minibús (ideal para quienes no quieren manejar y prefieren tener un guía con explicaciones), y en colectivo urbano de la línea 20 (la opción más económica pero requiere planificación de horarios). Para la mayoría de los visitantes, el alquiler de auto o la excursión organizada son las opciones más equilibradas entre comodidad, costo y experiencia.
El Cerro Campanario fue clasificado por la revista National Geographic entre las diez mejores vistas del mundo, lo cual generó gran reconocimiento internacional. Aunque ranking de este tipo son siempre subjetivos y debatibles, la vista del Campanario es objetivamente espectacular: desde la cumbre se ven simultáneamente el lago Nahuel Huapi, el lago Moreno, varios islas, la península de Llao Llao, el Cerro López, el Cerro Otto, el Cerro Catedral, y en días claros las cumbres chilenas. Es una de las mejores vistas panorámicas accesibles fácilmente en Argentina. Para llegar a la cumbre se puede tomar la aerosilla (USD 12 ida y vuelta, 7 minutos) o el sendero peatonal gratuito (30-45 minutos de caminata cuesta arriba).
El acceso al hotel propiamente dicho está reservado para huéspedes, pero los visitantes externos pueden llegar hasta la entrada principal del hotel, fotografiar la fachada y los jardines exteriores libremente, y acceder a las áreas públicas como la confitería del Llao Llao, donde se puede tomar un café o té con vista al lago Nahuel Huapi (no incluido en el alojamiento, abierto al público externo con reserva o sin ella según disponibilidad). La Capilla San Eduardo, frente al hotel, también es de acceso libre cuando no hay servicios religiosos en curso. Para una experiencia más completa, algunas excursiones del Circuito Chico incluyen un té de la tarde en el Llao Llao como parte del paquete.
La Colonia Suiza es un pueblo pintoresco fundado por inmigrantes suizos a fines del siglo XIX, ubicado a 25 km de Bariloche sobre el Circuito Chico. Las actividades principales son: visitar las casas de madera de estilo alpino del pueblo, comer en alguno de los restaurantes con cocina centroeuropea (raclette, fondue, embutidos), comprar productos artesanales (mermeladas, dulces, quesos, chocolates) en los almacenes locales, y, especialmente los miércoles y domingos, recorrer la feria popular con artesanías, comidas tradicionales y música en vivo. La gran experiencia gastronómica del lugar es el curanto a la olla, una técnica de cocción lenta única que combina carnes, verduras y mariscos en una olla de hierro durante varias horas, con resultados deliciosos.
Cada estación tiene su atractivo. El verano (diciembre a febrero) es la temporada más popular con días largos (hasta 16 horas de luz), temperaturas templadas (15-25°C) y los lagos en su mejor estado para fotografía. El otoño (marzo a mayo) ofrece los famosos colores otoñales del bosque patagónico, con las lengas y los ñires en tonos rojos y dorados, especialmente espectaculares en abril; es una de las mejores épocas fotográficas. La primavera (octubre y noviembre) tiene clima fresco, brotes nuevos y menos turistas que el verano. El invierno (junio a septiembre) puede tener nieve, lo cual ofrece paisajes invernales únicos, pero requiere precaución con las condiciones del camino y eventualmente cadenas o neumáticos de invierno en los días de nevada.